
Autores
V. Almadana Pacheco, J.A. Delgado Torralbo, S. Cedeño de Jesús, P.J. Rodríguez Martín, S. Monserrat García, A. Valido Morales
Introducción
El tabaquismo ha demostrado ser un factor de riesgo establecido en numerosas enfermedades cardiovasculares, pulmonares y tumorales.
OBJETIVO: determinar la prevalencia de tabaquismo en un hospital de tercer nivel y el % de fumadores activos durante el ingreso hospitalario.
Metodología
Estudio transversal, descriptivo y observacional en el que se evaluó el hábito tabáquico de todos los pacientes ingresados en el Hospital Universitario Virgen Macarena durante un mismo día del mes de noviembre de 2017. La constatación del hábito tabáquico se realizó por entrevista clínica. En los pacientes fumadores activos hasta antes del ingreso, se obtuvo el valor de monóxido de carbono exhalado (CO) medido en partes por millón (ppm) a través de cooxímetro (MicroCO Meter, de CareFusion) para determinar si habían fumado durante el ingreso hospitalario. Existe una relación directa entre el número de cigarrillos consumidos y niveles de CO en el aire espirado. El rango de valores para CO es: 0-5 ppm ausencia de intoxicación, 6-10 ppm intoxicación ligera, de 11-30 ppm intoxiación moderada y más de 30 ppm intoxicación severa. Se consideró fumador reciente (menos de 24 horas) y por lo tanto fumador durante su ingreso hospitalario a aquellos con puntuaciones igual o mayor a 7 ppm.
Resultados
Se evaluaron un total de 537 pacientes ingresados en el hospital. 53,8% hombres. Edad media de 63,07±17,74 años. El hábito tabáquico registrado fue: 46,6% no fumadores, 22,9% fumadores, 1,7% fumadores ocasionales y 28,9% exfumadores. El ICAT fue de 38,9±27,6 paq/año para los fumadores y de 39,6±32,2 paq/año para los exfumadores. Por sexo: Varones: 23,7% no fumadores, 30% fumadores, 2,1% fumadores ocasionales y 44,2% exfumadores / Mujeres 72% no fumadores, 15% fumadores, 1,2% fumadores ocasionales y 11,8% exfumadores. En cuanto al hábito tabáquico por unidades asistenciales: el mayor % de fumadores se detectó en infecciosos (55,6%), neumología (40,7%) y cirugía general (36,7%). Se realizó medición de CO a través de cooximetría en 88 de los 123 fumadores con una media de 3,35±4,65 ppm.
Reclasificando a los pacientes en los que sí se realizó CO en función del valor de la misma, 14 de ellos sacaron 6 o más ppm como resultado, evidenciando un consumo reciente.
Conclusiones
La prevalencia del tabaquismo en un hospital de tercer nivel es elevada, siendo similar a la de la población general (24%), aunque más elevada en hombres cuando se analiza por sexo. Existen unidades donde el tabaquismo tiene especial relevancia y sería importante intensificar las acciones de prevención terciaria a este nivel. A pesar de las políticas antitabaco en los hospitales, declarados espacios libres de humo, existe un porcentaje no despreciable de pacientes que sigue fumando durante el ingreso hospitalario.