
Autores
N. Pascual Martínez, C. Villalba Moral , S. Martín Bote , A. Torres Jurado , M. Melgar Herrero, C. Gómez Rebollo , R.A. Castro Jiménez
Introducción
Se ha incrementado el uso de otras formas de fumar entre los adolescentes, sin haberse evaluado su grado de conocimiento respecto a sus efectos perjudiciales. Evaluar las diferencias en el patrón de consumo de tabaco y otras formas de fumar, entre dos poblaciones de adolescentes con distinto nivel psicosocial: estudiantes de medicina y menores infractores.
Metodología
Estudio descriptivo observacional transversal en estudiantes de medicina de la Universidad de Córdoba (FM) y en menores infractores internos en una institución psicoeducacional (CIMI). Se ha utilizado un cuestionario autoadministrado, anónimo, voluntario. El análisis estadístico se ha realizado mediante análisis univariante con regresión logística y t-student y chi cuadrado para el descriptivo.
Resultados
Se recogieron 153 encuestas: 112 (FM) , 41(CIMI). Los estudiantes de medicina (FM) son significativamente mayores y de predominio mujer: 20, 39 años +/- 1,90 (FM) vs 17,41 años +/- 1,30 (CIMI) y 36,6 % varones (FM) vs 100% ( CIMI). El % de adolescentes que han probado alguna vez el tabaco es significativamente mayor en los menores infractores ( 90,5% vs 64,3%, p<0,001), con una edad de inicio significativamente menor (10 años vs 14 años p<0,001) y un consumo medio actual significativamente mayor (20 cigarrillos vs < 5 cigarrillos p< 0,001).
Consumo actual tabaco : 13,4% (FM) vs 85,4% p<0,001.
La prevalencia de uso de cigarrillos electrónicos (CE) es significativamente mayor en el CIMI ( 31% vs 4,5% p<0,001), así como el uso de cachimba ( 88,1% vs 78,6% p< 0,001) y el policonsumo de otras sustancias (83,3% vs 19,6% p< 0,001). El 28,6% de los menores infractores han recibido información específica (CE y cachimba) frente al 6,3% (FM) p< 0,001. Existen diferencias significativas en el riesgo percibido del uso de CE : El 51,8 % de los estudiantes de medicina opinan que es menos perjudicial que el tabaco frente al 38,1% de los menores infractores. Al igual que para la cachimba: el 62,5% de los estudiantes opinan que es menos perjudicial que el tabaco frente al 42,5% ( p<0,001) de los menores infractores . En ambos grupos la vía de información para CE y cachimba son los amigos, existiendo diferencias en la vía de obtención para la cachimba: bares ( 66,1% FM vs 26,4% CIMI p<0,001). Fumar aumenta significativamente el riesgo de consumir otras sustancias (HR 7,308 IC 95% 1,619-33,164) (p =0,010).
Conclusiones
Existen claras diferencias en la prevalencia del consumo de tabaco, el CE y la cachimba, entre los estudiantes de medicina y los menores infractores, siendo en los primeros, menor a la población de su mismo rango de edad ( 15-24 años), según la encuesta EDADES 2017 ( 25,9%) y superior la correspondiente a los menores infractores. Es elevado el porcentaje de estudiantes que han probado la cachimba con una percepción de riesgo menor que los menores infractores. En ambos grupos sería necesario incrementar la presencia de contenidos académicos sobre los perjuicios de las nuevas formas de fumar emergentes.