
Autores
A. Vera Pila, T. Mascarell Roda, F. Campos Rodriguez
Introducción
Aunque las bronquiectasias (BQ) se asocian clásicamente a una inflamación neutrofílica, hasta un 20-25% de casos pueden presentar un perfil eosinofílico. El objetivo de este trabajo es analizar las características basales diferenciales de los pacientes con bronquiectasias eosinofílicas (BE) frente a las no eosinofílicas (BnE).
Metodología
Estudio observacional transversal de todos los pacientes valorados en la consulta monográfica de BQ entre marzo 2024 y septiembre 2025. Se analizaron los datos basales obtenidos en la visita inicial de valoración. Se clasificó como BE si el paciente presentaba ≥300 eosinófilos en sangre periférica en la visita inicial (situación estable).
Resultados
Se incluyeron 110 pacientes, de los cuales 36 (32.7%) presentaron BE con media de 514.4±198.9 eosinófilos frente a 171.1±69.9 de las BnE (p<0.001).
Las BE presentaron mayor frecuencia de causa no idiopática (80.5% vs 60.8%, p=0.30), diagnóstico de asma (33.3% vs 4.0%, p<0.001), patrón obstructivo (66.6% vs 41.8%, p=0.05), aislamiento de hongos en esputo (63.8% vs 43.2%, p=0.04), prescripción de broncodilatadores acción larga (80.5% vs 58.1%, p=0.03) y corticoides inhalados (63.8% vs 37.8%, p=0.01) que las BnE. Asimismo, las BE tuvieron menor FEV1 medio (1.42±0.60 L, 59±22% vs 1.68±0.65 L, 70±26%; p=0.03) y mayor número de ingresos por agudización en el año previo (0.64±1.1 vs 0.31±0.73, p=0.05) que las BnE.
No se encontraron diferencias entre ambos grupos (p=NS) en el resto de variables analizadas: edad, sexo, índice de masa corporal, hábito tabáquico, volumen de esputo, grado de disnea, EFACED, índice de Charlson, número de agudizaciones en el año previo, aislamiento en esputo de Pseudomonas o H Influenzae, número de microorganismos potencialmente patógenos aislados, infección bronquial crónica, necesidad de antibioterapia inhalada o uso de macrólidos. Los pacientes con BE tuvieron menor proporción de purulencia del esputo respecto a los BnE, aunque sin diferencias significativas (27.7% vs 45.9%, p=0.06).
El recuento basal de eosinófilos en sangre periférica presentó una correlación positiva con el número de ingresos por agudizaciones (r=0.21, p=0.02), y negativa con el FEV1 (r=-0.24, p=0.01).
Conclusiones
Las BE supusieron casi un tercio de nuestra serie, presentando más ingresos por agudización en el año previo y peor función pulmonar que las BnE, aunque sin diferencias en el resto de variables basales analizadas.