
Autores
A. Amaro Lopez, N. Garcia Fernandez, MC. Talavera Cobo, S. Morcillo Diaz, C. Hurtado Pedrosa, E. Garcia Diaz, A. Gomez Ortiz, S. Lopez Ruz
Introducción
Aproximadamente el 15% de los pacientes que requieren ventilación mecánica invasiva (VMI) necesitan una traqueostomía. Una vez finalizada la indicación de VMI la decanulación es clave para mejorar la calidad de vida, pero su práctica carece de protocolos universalmente aceptados, lo que genera variabilidad y resalta la necesidad de estandarización. El enfoque tradicional, basado en el taponamiento progresivo, es demasiado exigente para muchos pacientes. Esto puede demorar innecesariamente el proceso, prolongar la estancia hospitalaria y aumentar tanto la tasa de infecciones nosocomiales como la morbimortalidad. El objetivo de este estudio es proponer un protocolo estandarizado para una decanulación precoz y segura, utilizando criterios objetivos evaluando su eficacia y seguridad
Metodología
Se realizó un estudio observacional y prospectivo donde se incluyeron pacientes críticos crónicos traqueostomizados ingresados en UCRI entre 2023-2025. Se siguió un protocolo secuencial de decanulación basado en: tolerancia de válvula fonatoria más de 4 horas, manejo de secreciones (uso de tosedor y/o aspirador de secreciones menos de 1 vez al día) y verificación de criterios funcionales (pico flujo tos/espiratorio > 100L/s, excursión diagramática > 1 cm y variación del grosor diafragmático >29%), y colocación de hemicánula. Se analizó la proporción de recanulación como variable de eficacia y la mortalidad como variables de seguridad, además de recoger otras variables clínicas y sociodemográficas
Resultados
Entre los 78 pacientes traqueostomizados se incluyeron 57 (73%) que cumplieron todas las fases del protocolo; de estos, un 72% eran hombres, la edad media fue de 60,3 años, 9 pacientes (15,7%) tenían patología respiratoria previa y un 59,6% factores de riesgo cardiovascular. El 47% de los pacientes tenían como motivo de ingreso una causa neurológica, un 33% causa médica y un 20% causa quirúrgica. El tiempo de VMI promedio fue de 48,6 días. Todos los pacientes que cumplieron el protocolo se decanularon, y sólo 1 paciente (1,75%) se recanuló. El tiempo de estancia media hospitalaria en UCRI fue de 36.5 días y la tasa de mortalidad a los 30 días fue del 1,75%. 4 pacientes (7%) precisaron de ventilación mecánica no invasiva al alta.
Conclusiones
El protocolo demostró excelente seguridad y eficacia del paciente crítico crónico traqueostomizado en nuestra UCRI