
Autores
C. Barea Jiménez , J. Díez Sierra, A.P. Gómez-Bastero Fernández , A.S. Valido Morales
Introducción
La ansiedad y la depresión son comorbilidades frecuentes en el asma grave y se asocian con peor control, mayor número de exacerbaciones y peor calidad de vida. Las intervenciones psicológicas específicas en este perfil de pacientes han sido poco exploradas y los resultados y la metodología son heterogéneos.
El objetivo fue evaluar la efectividad de una intervención protocolizada breve llevada a cabo por un psicólogo en pacientes con asma grave que presentan puntuaciones elevadas en escalas de ansiedad y depresión.
Metodología
Se reclutaron pacientes con diagnóstico de asma grave según criterios GEMA, que presentaban puntuaciones >10 en las escalas HADS-A y D. Tras su inclusión, fueron aleatorizados a un grupo intervención (una sesión de educación sanitaria + cuatro sesiones de terapia cognitivo-conductual durante un mes) o a un grupo control (solo educación sanitaria). Las evaluaciones se realizaron al inicio y al finalizar el programa (6 meses), registrando variables clínicas, psicológicas, de calidad de vida y de función pulmonar.
Resultados
Se incluyeron 36 pacientes (83,3% mujeres). Las características basales de ambos grupos se muestran en la Tabla 1. En la visita final, el grupo intervención presentó una reducción estadísticamente significativa del número de exacerbaciones (p=0,004) y de la dosis acumulada de corticoides sistémicos (p=0,003). Asimismo, se observó una mejoría en la calidad de vida, especialmente en el dominio de función emocional del miniAQLQ (p=0,035), junto con una mejoría clínicamente relevante en los dominios de síntomas, limitación y estímulos. En el grupo control se registró un aumento significativo de la adherencia al tratamiento, evaluada mediante la escala TAI (p=0,02). Los cambios en las variables se recogen en la tabla 2. Ambos grupos expresaron una satisfacción mayor a 9,5.
Conclusiones
La intervención psicológica se mostró útil para reducir las exacerbaciones, la toma de corticoides orales y mejorar la calidad de vida de los pacientes con asma grave y elevada sintomatología ansioso-depresiva, destacando su valor como complemento en el manejo integral de la enfermedad.