
Autores
C. Carrera Cueva, E. Gonzalo Martín, N. Sola Idigora, A. García Sánchez, V. Cabriada Nuño, A. Rivas Guerrero, A. Abad Fernández, T. Elías Hernández, C. Caballero Eraso, R. Otero Candelera
Introducción
Los defectos persistentes de perfusión tras una embolia pulmonar (EP) se asocian a enfermedad tromboembólica crónica (ETEC) e hipertensión tromboembólica crónica (HTEC). Nuestro objetivo fue explorar la relación entre biomarcadores de inflamación, coagulación, disfunción endotelial y NETosis y la presencia de defectos residuales, como posible base para herramientas diagnósticas de medicina de precisión en la EP.
Metodología
Se analizaron muestras sanguíneas de pacientes del estudio NIX (ISCIII: PI21/01400). Se cuantificaron TNF-α, IL-8, dímero D y VEGF mediante ELISA, y calprotectina, MPO y H3cit como marcadores indirectos de NETosis mediante ELISA y Western blot. El análisis estadístico se realizó con SPSS v28.
Resultados
Todos los pacientes completaron anticoagulación adecuada a los 3 meses. De los 167 con gammagrafía V/Q, 76 (45,5%) presentaron defectos de perfusión residuales. La proporción de mujeres fue similar en pacientes con y sin defectos (50% vs 43,9%; p=0,68), aunque los primeros eran de mayor edad (65,8±14,1 vs 60,1±15,3 años; p=0,01). Se observó una tendencia a valores más altos de MPO (21,98 ± 18,97 vs 18,32 ± 20,43 ng/mL; p=0,05) y VEGF (305,67 ± 212,46 vs 251,74 ± 211,96 pg/mL; p=0,05) en el grupo con defectos residuales (Tabla 1).
Conclusiones
Estos resultados preliminares sugieren que determinadas alteraciones inflamatorias, de coagulación y endoteliales podrían asociarse a defectos persistentes de perfusión tras EP y ser detectables mediante un panel combinado de biomarcadores sanguíneos. Son necesarios análisis adicionales para confirmar estos hallazgos y definir su utilidad clínica.