
Autores
C. Carrera Rivero, R. López Cano, S. Rodríguez Gutiérrez, A. Triviño Ramírez, F. Cózar Bernal, M. López Porras, P. Carmona Soto, J. González Fernández, JC. Girón Arjona
Introducción
La fuga aérea prolongada (FAP) es la complicación más frecuente tras la resección pulmonar e incrementa la morbilidad y la estancia.
Metodología
Estudio retrospectivo de 405 pacientes intervenidos por patología oncológica (01/2023–10/2025). Se definió FAP como fuga ≥5 días. Se recogieron variables demográficas, clínicas, funcionales y quirúrgicas. Se usaron Chi-cuadrado, ANOVA/Kruskal-Wallis y regresión logística ordinal para identificar factores asociados y cuantificar riesgo.
Resultados
La incidencia de FAP fue del 12,4%. El 66,5% eran varones; el sexo masculino duplicó el riesgo frente a mujeres (17% vs 8,15%; OR=1,96; IC95% 1,17–3,23; p=0,008). Edad media 66,3 años; IMC 26,9 kg/m²; menor IMC se asoció a mayor riesgo (OR=0,95; IC95% 0,91–1,00; p=0,046). Fumadores y exfumadores presentaron aproximadamente doble riesgo que los nunca fumadores (OR=2,31; IC95% 1,14–4,70; p=0,021 y OR=2,13; IC95% 1,06–4,25; p=0,033). La enfermedad pulmonar subyacente aumentó la FAP: EPOC 23,9% y EPID 26,7% vs 8,9% sin enfermedad (p=0,015); OR=2,68 para EPOC (p<0,001) y OR=3,55 para EPID (p=0,001). La FEV1 media fue 86,8%, sin asociación; la DLCO 74,7%, cuyo descenso se relacionó con mayor severidad (OR=0,982; IC95% 0,971–0,993; p=0,002). Resecciones mayores incrementaron el riesgo: usando la bilobectomía como referencia, lobectomía, segmentectomía y resección atípica redujeron el riesgo relativo (OR=0,20; 0,12 y 0,045; todas p=0,001). La VATS, realizada en 85,4%, se asoció a un 83% menos riesgo que la toracotomía (10,1% vs 37,3%; OR=0,17; IC95% 0,097–0,290; p<0,001). Las adherencias pleuropulmonares (40,5%) se asociaron a mayor FAP (22,6% vs 8,3%; OR=2,55; p<0,001). La diabetes no mostró asociación (p=0,663). La FAP incrementó la estancia hospitalaria en 1,745 días por cada categoría de severidad (B=1,745; p<0,001; R²=0,409). Solo un paciente precisó reintervención.
Conclusiones
La FAP tras resección pulmonar es una complicación multifactorial. Sexo masculino, bajo IMC, tabaquismo, EPOC/EPID, DLCO reducida, adherencias pleuropulmonares, resecciones anatómicas mayores y toracotomía se identifican como factores de riesgo independientes. Su reconocimiento preoperatorio permite individualizar la estrategia quirúrgica y priorizar abordajes mínimamente invasivos, reduciendo la FAP, la estancia y la morbilidad asociada.