
Autores
M.C. Velasco Alcázar, F. Campello Sánchez, A. Heredia Carrillo, M.I. Velayos Aguilera, O. Meca Birlanga , M. Hernández Olivo, F.J. Bravo Gutiérrez, R. Ibáñez Meléndez, M. Guillamón Sánchez, A. Santacruz Siminiani
Introducción
El desarrollo de terapias biológicas dirigidas a componentes concretos de la inflamación tipo 2 ha transformado el abordaje del asma grave, facilitando un mejor control de la enfermedad. No obstante, la evidencia comparativa en condiciones de práctica clínica habitual entre las diferentes opciones biológicas continúa siendo escasa. Contar con datos obtenidos en vida real resulta fundamental para elegir el biológico más adecuado según el fenotipo y las características de cada paciente.
El objetivo de este estudio es comparar la eficacia de los distintos tratamientos biológicos utilizados en una cohorte de pacientes con asma grave.
Metodología
Estudio observacional, retrospectivo, unicéntrico, en el que se incluyeron 55 pacientes que habían sido valorados en la consulta de asma grave del servicio de Neumología del hospital Santa Lucía de Cartagena y que completaron al menos 12 meses de tratamiento biológico. El análisis estadístico se realizó con SPSS®v.21.
Resultados
De 87 pacientes que se encuentran actualmente en tratamiento biológico en la unidad de asma grave, únicamente 55 pacientes han completado al menos 1 año con biológico.
De estos 55, 34 eran mujeres (62%) y 21 eran hombres (38%), la media de edad fue de 58 ±13 años. Del total de la muestra, 42 pacientes(76.3 %) iniciaron la enfermedad después de los 18 años, aunque la edad media de aparición de primeros síntomas fue de 39±19 años.
Presentaban exposición tabáquica 9 pacientes (16.4%), 27 pacientes(49%) nunca habían fumado y 19 pacientes(35.6%) eran exfumadores. Del total de pacientes, 15(27%) tenían una rinosinopatía acompañante y 12 pacientes(22%) eran corticodependientes.
En nuestra muestra, 4 pacientes(7.3%) iniciaron tratamiento con Omalizumab, 28 pacientes(51%) con Mepolizumab, 5 pacientes(9%) con Benralizumab, 6 pacientes (10.9%) con Dupilumab y 12 con Tezepelumab(21.8%)
La comparación de FEV1, FENO, ACT, IGE, Eosinofilia y Crisis totales y crisis que precisan de tratamiento corticoideo de manera basal y tras 12 meses de completar el tratamiento biológico se recoge en la tabla 1.
Conclusiones
En conjunto, los biológicos mostraron un impacto muy favorable en el control clínico, reducción de exacerbaciones y mejora del perfil inflamatorio, confirmando su efectividad en práctica clínica real.
La respuesta diferencial entre moléculas sugiere la importancia de individualizar la elección del biológico según el fenotipo del paciente y los biomarcadores predominantes, especialmente eosinófilos, FENO, IgE y control clínico basal.