
Autores
J.M. Ruiz Amat, R. Andújar Espinosa, M. Fernández Granja, J. López Martínez, E. Martínez Orenes, M.J. Peñalver Contreras, J. Alcántara Fructuoso, F.J. Ruiz López, E. Solana Martínez, A. Fletes Pérez
Introducción
La granulomatosis eosinofílica con poliangeítis (GEPA) suele diagnosticarse con retraso en pacientes con asma eosinofílica. El objetivo del estudio fue describir las características clínicas de los pacientes diagnosticados de GEPA en una unidad de asma y estimar el adelanto diagnóstico potencial aplicando criterios clínico-patológicos.
Metodología
Estudio descriptivo retrospectivo de siete pacientes con GEPA. Se recogieron variables demográficas, funcionales, analíticas e histológicas. Para estimar el adelanto diagnóstico se aplicó el siguiente criterio: diagnóstico definitivo basado en histología compatible (vasculitis o infiltrado eosinofílico) junto con eosinofilia ≥1000 cél/µL y asma previa. Las variables cuantitativas se describieron mediante mediana y rango, las variables categóricas se expresaron como frecuencias absolutas y porcentajes. El análisis temporal (adelanto diagnóstico) se expresó en meses, mediante mediana y rango.
Resultados
La edad media al diagnóstico de GEPA fue de 60,8 años (51,4 – 78,7), con predominio femenino (57%). La mediana del intervalo entre el diagnóstico de asma y GEPA fue de 3,2 años (1,1 – 12,6). La eosinofilia máxima alcanzó una mediana de 4.680 cél/µL (rango 1.350–13.980). El 100% de los pacientes asma con fenotipo T2. Los ANCA fueron positivos en solo 2 pacientes (28,6%). Respecto a las muestras histológicas, 3 pacientes (42,9%) mostraron vasculitis, mientras que 4 pacientes (57,1%) mostraron infiltración eosinofílica en tejido. Se identificó un adelanto diagnóstico potencial en 5 pacientes (71%), con una mediana de adelanto diagnóstico de 9 meses (rango 0–37). Todas las características se muestran en la Tabla 1.
Conclusiones
En esta cohorte de asma grave, la revisión sistemática de biopsias y registros previos de infiltrado eosinofílico podría haber permitido diagnosticar GEPA aproximadamente 9 meses antes en la mayoría de los pacientes. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de un cribado histopatológico y radiológico precoz en pacientes con asma eosinofílica persistente, sobre todo en aquellos pacientes con eosinófilos en sangre periférica > 1,000 células/microlitro.