
Autores
S. Sánchez Martín, S. Repiso Padín, J.C. Lafuente Navarro, A. Martinez Mesa, E.B. Cabrera César, J.L. Velasco Garrido
Introducción
El tabaquismo sigue siendo un importante problema de salud pública. Tanto el ingreso hospitalario como la consulta especializada ofrecen oportunidades para intervenir. El objetivo fue comparar pacientes ingresados y ambulatorios para identificar diferencias en perfil clínico, consumo, tratamiento y evolución en la deshabituación tabáquica.
Metodología
Estudio observacional retrospectivo realizado en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria. Se analizaron fumadores atendidos durante un ingreso y en consulta monográfica. Se recogieron variables sociodemográficas, comorbilidades, consumo tabáquico, motivación, autoeficacia, Fagerström, función pulmonar, tratamiento pautado, asistencia a visitas, cooximetría inicial y final, así como abandono y recaídas. Se aplicaron t de Student y χ² para el análisis comparativo entre grupos.
Resultados
Se incluyeron 195 pacientes (51 ingresados, 144 ambulatorios). Las diferencias principales en perfil clínico, consumo tabáquico y función respiratoria se resumen en Tabla 1, mientras que los patrones de tratamiento, adherencia y seguimiento se detallan en Tabla 2.
La edad fue similar, pero hubo mayor proporción de mujeres en el grupo ambulatorio (p<0,001). Los ingresados presentaron mayor comorbilidad, especialmente EPOC, cardiopatía isquémica y ACV, así como una carga tabáquica mayor (IPA 52,9 vs. 17,0; p<0,001) y peor función respiratoria (p<0,001). La cooximetría inicial fue más alta en ingresados (17,1 vs. 24,5 ppm; p=0,028), mientras que los ambulatorios mostraron mayor motivación y autoeficacia. El tratamiento también difirió de forma significativa: en ingreso predominó TSN mientras que en consulta se utilizaron citisina y vareniclina, con mejor adherencia y mayor tasa de tratamiento completado (63% vs. 11%; p=0,014). La asistencia a visitas fue superior en ambulatorios, mientras que los ingresados presentaron más recaídas y mayor pérdida de seguimiento, como refleja la Tabla 2. En conjunto, los ambulatorios alcanzaron mejores tasas de éxito en la deshabituación.
Conclusiones