
Autores
M.L. Polonio Gonzalez, D.C. Echavarría Kashmiri, A. León Lloreda, B. Muñoz Sánchez, M. Ferrer Galván, M.A. Romero Falcón, J. Diez Sierra, V. Maestre Sánchez, J.F. Medina Gallardo, F.J. Alvarez Gutiérrez
Introducción
En el asma grave no controlada, Omalizumab fue la primera terapia dirigida específicamente contra la inflamación mediada por IgE y demostró reducir exacerbaciones y mejorar el control clínico en diversos estudios. A pesar de estos resultados, su impacto a largo plazo en la remisión clínica y las diferencias entre los pacientes que la alcanzan y aquellos sin respuesta sostenida siguen poco definidos, especialmente en escenarios de práctica real.
Nuestro estudio compara a los pacientes que mantuvieron una remisión clínica prolongada tras la retirada de Omalizumab (grupo RC) con quienes presentaron falta de efectividad (grupo FE), con el objetivo de identificar diferencias clínicas, funcionales e inflamatorias que expliquen su distinta evolución.
Metodología
Se realizó un estudio retrospectivo en pacientes con AGNC tratados con Omalizumab en nuestro centro, seguidos durante mínimo 10 años. Se evaluaron diferencias basales entre RC y FE antes del inicio del tratamiento, recogiendo variables clínicas (ACT, exacerbaciones, ingresos), funcionales, inflamatorias y uso de corticoides. En el grupo RC se retiró progresivamente la medicación tras alcanzar la remisión; en FE se suspendió por inefectividad. La normalidad se valoró mediante Kolmogorov–Smirnov o Shapiro–Wilk. Las comparaciones se realizaron con t de Student o U de Mann–Whitney, considerando p < 0,05.
Resultados
De los 87 pacientes, se estudiaron 57: 13 en RC y 44 en FE. En la tabla 1 se muestran las características basales. El grupo FE presentó peor control clínico, con puntuaciones ACT significativamente más bajas (10,5 vs. 16,5; p = 0,028). También mostró mayor inflamación tipo 2, con valores superiores de FeNO (41,7 vs. 23,4 ppb; p = 0,019) y eosinófilos sanguíneos (348 vs. 223 células/µl; p = 0,043). El FE requirió más ciclos de corticoides orales en el año previo (3,4 vs. 1,7; p = 0,009) y presentó mayor IMC (30,3 vs. 25,9 kg/m²; p = 0,029). Se observó una tendencia a menor función pulmonar (FEV₁ 1772 vs. 2343 ml; p = 0,051), sin diferencias en edad ni sexo.
Conclusiones
Los pacientes que alcanzaron remisión clínica a largo plazo tras la retirada de Omalizumab presentan mejor control del asma, menor inflamación y menor uso de corticoides que aquellos sin respuesta al tratamiento. La falta de eficacia se asocia con mayores niveles de FeNO y eosinófilos, peor puntuación ACT, mayor IMC y tendencia a peor función pulmonar. Estos resultados identifican perfiles evolutivos claramente diferenciados entre ambos grupos.