
Autores
M. Aláez Gómez, L. Padrón Fraysse, C. Olmedo Rivas, L. Román Rodríguez, E. Márquez Martín, B. Romero Romero
Introducción
Los pacientes inmunodeprimidos (ID) presentan elevada morbimortalidad y gran complejidad diagnóstico-terapéutica. Con frecuencia desarrollan infiltrados pulmonares de etiología diversa, que requieren una identificación rápida para evitar tratamientos empíricos con riesgos de toxicidad, interacciones, ineficacia y resistencias antimicrobianas. El lavado broncoalveolar (LBA) es una herramienta útil en este contexto, además, puede ayudar a optimizar el uso de antimicrobianos. El objetivo de este estudio es evaluar el papel del LBA en pacientes ID hospitalizados en nuestro centro.
Metodología
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo desde enero hasta octubre de 2025. Se incluyeron pacientes ID hospitalizados que desarrollaron infiltrados pulmonares con indicación de broncoscopia con LBA. Se analizaron las características clínicas, pronósticas, microbiológicas y terapéuticas. Pruebas de normalidad y diferentes test paramétricos y no paramétricos fueron utilizados para establecer relación estadística entre variables.
Resultados
Se incluyeron 113 pacientes con 59,9 años de media, siendo la mayoría de ellos hombres (60,2%). La rentabilidad del procedimiento, incluyendo criterios microbiológicos y citológicos, fue del 57.5%. El LBA permitió modificar el tratamiento antimicrobiano (ATM) en el 85.8% de pacientes, lo que supuso una simplificación en 46 pacientes (40.7%) y una suspensión total de los antimicrobianos en 34 pacientes (30.1%). Una menor cantidad de pacientes tenía prescritos ATM tras el LBA (103 vs. 71, p=0.03). Además, el número de fármacos descendió de manera significativa tras el procedimiento (mediana de 2 vs. 1, p<0.001). Se registró un 8.8% de complicaciones, siendo la necesidad de progresar en medidas de soporte respiratorio la más frecuente, tomando en cuenta que el 55.8% se encontraban en insuficiencia respiratoria antes del procedimiento y en más de la mitad (58.4%) se instiló un mínimo de 100 ml de suero para el LBA. Se observó que los pacientes que tenían una complicación tras el LBA presentan mayor mortalidad (50% vs. 12.6%, p=0.009).
Conclusiones
El LBA es una herramienta segura en pacientes inmunodeprimidos con infiltrados pulmonares, permite alcanzar rentabilidades diagnosticas elevadas, y por tanto, optimizar y reducir el uso de antimicrobianos en la mayoría de los casos. Su aportación mejora el manejo clínico de estos pacientes, a pesar de su elevada complejidad.