
Autores
M.M. Congregado González, M.E. Solís Serván, M.M. Matute Núñez, J.M. González González, D. Andrades Sardiña, F. García Gómez, J.L. López Villalobos, R.M. Barroso Peñalver, F.J. De La Cruz Lozano, A.I. Blanco Orozco
Introducción
La fuga aérea persistente es frecuente en pacientes con neumotórax secundario dada su patología pulmonar de base. Debido a las comorbilidades que suelen presentar estos pacientes y su neumopatía, el manejo de la fuga puede ser complejo existiendo recomendaciones a favor del tratamiento conservador con pleurodesis.
Metodología
Presentación de un caso clínico en formato vídeo.
Resultados
Se presenta el caso de un paciente de 80 años, exfumador (IPA 100 paquetes-año), en tratamiento con nintendanib por neumopatía intersticial (fibrosis pulmonar y enfisema). Acude derivado desde otro Centro tras sufrir un episodio de neumotórax espontáneo derecho que precisa la colocación de un drenaje pleural. Durante su ingreso el paciente presenta fuga aérea persistente, realizándose pleurodesis través del drenaje pleural que no resulta eficaz, por lo que es traslado a nuestro hospital el 18º día. En nuestro Centro se intenta manejo conservador de la fuga, precisando colocación de un segundo drenaje pleural y fuga aérea entre los 1500 y 4000 ml/min, alcanzando incluso los 5000 ml/min. Dada la persistencia de la fuga se decide intervención quirúrgica, que se realiza el 21º día de ingreso en nuestro hospital, identificándose un orificio con bordes epitelizados en una bulla del parénquima pulmonar, pero con adherencias muy firmes de pleura visceral a parietal a nivel apical. Tras liberación extrapleural, se realiza resección atípica y pleurodesis química. Se dejan 2 drenajes pleurales de 28F. Presenta buena evolución postoperatoria, con fuga en las primeras horas de hasta 200 ml/min, que cede el primer día postoperatorio. Se retira el drenaje anterior el 3º día postoperatorio y el posterior el 4º día postoperatorio. Es dado de alta sin incidencias.
Conclusiones
Es importante un manejo individualizado del paciente para lograr el mayor beneficio clínico posible. Pese a que de entrada el tratamiento de la fuga persistente por un neumotórax secundario en pacientes con neumopatía, enfisema y otras comorbilidades puede ser conservador con pleurodesis a través del drenaje, existen casos en los que la intervención quirúrgica es la mejor opción para la resolución de la fuga. Cuando existe un punto claro causante de la fuga, la cirugía es la opción más efectiva y eficiente y acorta la estancia hospitalaria.